Los
jóvenes y la droga
El flagelo de la actualidad, donde el enemigo está atacando a los jóvenes, es la
droga; es el tema que hoy vamos a tratar, la droga es el camino a la muerte si
no sabemos enfrentar este problema a tiempo.
Muchos jóvenes buscan una salida rápida a sus problemas, ya sea de incomprensión,
faltas de amor, de consejo o de contención; falta de trabajo, falta de seguridad
con respecto a su futuro; éstos y muchos mas, son los problemas que están
atravesando los jóvenes en estos tiempos.
Antes de ir al consejo con la palabra de Dios, veremos algunos de los daños que
puede llegar a causar la droga en las personas.
El problema radica en el engaño que las drogas producen; el que las consume
logra mejorar su estado de ánimo, o consigue una mayor resistencia física y
mental, por unos momentos, ya que estos efectos son pasajeros; pero la sustancia
que recibió el organismo, desde el mismo instante que la consumió, comienza la
destrucción física; primero en el cerebro dañando las neuronas, luego comienzan
los daños y trastornos cardiacos y respiratorios, los síntomas son varios:
Aumento del ritmo cardiaco, seguido con convulsiones, somnolencia, falta de
apetito, cambios de carácter.
Estas substancias se pueden clasificar en:
Estimulantes: Son aquellas que aumentan el número de impulsos nerviosos
que llegan al cerebro y momentáneamente consigue un aumento de resistencia
física y psíquica del cuerpo (por Ej.: cocaína, anfetaminas).
Depresoras: Son las que perturban las funciones mentales del individuo,
provocan somnolencia, cansancio físico, y embriaguez (por Ej. el opio, la
morfina y el alcohol).
Alucinógenas: Producen alteraciones en la percepción de las cosas y
alucinaciones (por Ej. marihuana, LSD, mezcalina).
El problema se agrava al comenzar a producir estas substancias el
acostumbramiento o lo que se llama dependencia; al continuar consumiendo estas
substancias, los daños corporales se vuelven mas importantes y pueden llegar a
la misma muerte.
Veamos ahora que nos dice la Palabra de Dios:
Salmo 127:3 “He aquí herencia de Jehová son los
hijos; cosa de estima el fruto del vientre”
Hoy , Dios quiere hablarte a ti mujer que tienes hijos, para que estés atenta a
lo que puede estar sucediendo a tu alrededor y puedas luchar con las armas que
Dios te ha dado.
Dios te ha dado una herencia preciosa que son tus hijos; y quién que recibe una
herencia, no la cuida, quién la regala o la menosprecia.
Amada hermana debes cuidar celosamente a tus hijos, no enseñoreándote y tomando
posesión de ellos, aprende a corregirlos y disciplinarlos con autoridad mientras
los tienes a tu lado, que los problemas, el trabajo, los quehaceres, las salidas,
y reuniones no te quiten el tiempo que les pertenece a ellos y no los puedas
controlar ni conocer sus necesidades. No le des lugar al enemigo para que te los
arrebate de las manos, ni tampoco le permitas que destruya la vida de ellos.
Mira las necesidades de tus hijos y súplelas en la medida que puedas, llena con
amor y paciencia el vacío que puedan tener en su corazón, presta siempre tu oído
para escucharlos.
Aconséjalos con sabiduría, ten siempre en cuenta que no es en vano todo lo que
haces y harás por tus hijos, ellos tienen valor todo para ti, que la Palabra de
Dios esté siempre en tu boca y en tu corazón, Isaías 55:11 “Así será mi palabra
que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y
será prosperada en aquello para que la envié”; que tus manos estén llenas de
amor para acariciarlos, que cuando yerren el camino los puedas guiar nuevamente,
Santiago 5:20 “Sepa que el que haga volver a un pecador del error de su camino,
salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados”.
No los abandones a su suerte, sostenlos cuando flaquean, que aunque grandes sean
las faltas y el pecar que el enemigo los ha tentado, y aún hayan sucumbido,
recuerda que poderoso es el Señor para socorrer a los que son tentados, ya que
el mismo padeció siendo tentado por el diablo, y tomo la victoria para
entregártela a ti y a toda tu familia; Jesucristo venció la muerte, al pecado y
a satanás en la cruz del Calvario.
Te contare un tremendo testimonio de vida y de dolor de un joven de 16 años de
edad: "Un día mi esposo encontró a un joven drogadicto y le preguntó como fue a
caer en esa condición, que fue lo que le llevó a incursionar en este peligroso
ambiente de la droga, cómo es que satanás le había engañado de ésa manera para
hacerle creer que así estaría mejor.
Este joven, bastante sucio y desaliñado, pues en esos momentos estaba saliendo
del momento eufórico, de plena actividad de la droga, comenzó a relatarle: No
hace mucho que comencé a frecuentar este ambiente de caos, primero me regalaban
o compartían conmigo un cigarrillo de marihuana o porro como le llaman, luego
aquellos que parecían tan buenos dejaron de regalármelos y sentí la necesidad de
comprarlos pues mi cuerpo comenzaba a reclamarlos, !! había comenzado mi
adicción, y mi calvario ¡¡; en principio con lo poco que me daban mis padres al
mentirles sobre las necesidades del colegio y luego cuando no era suficiente les
robaba a todos en mi casa y vendía cuanto estaba a mi alcance, el próximo paso
fue el comenzar a trabajar como chofer de taxi con un tío para obtener dinero y
así continuar el camino de degradación que satanás me planteó; a esta altura mi
cuerpo era una maquinaria perversa que a cada momento requería una nueva dosis y
de droga cada vez mas pesada, era algo incontrolable mi necesidad, al pasar el
efecto de una dosis parecía que mi cuerpo era hincado con millares de agujas que
me recordaban la necesidad de una nueva dosis, era una carrera imparable que me
llevó a vender cada elemento del automóvil que conducía, así vendí el crique, la
llave de rueda, hasta que ayer vendí la radio para comprar la droga.
Así llegue a este estado en este momento, no se como enfrentar a mi tío por las
cosas que le vendí de su herramienta de trabajo que es el taxi, no puedo
enfrentar a mi familia por todas las cosas que le hice y por mi estado de
drogadicción, mis amigo se alejaron y aquellos que me iniciaron en este camino
diciéndome que era todo agradable y hermoso no aparecieron más, dejándome sumido
en este estado deplorable con mis tremendos problemas".
Este es un testimonio real de lo que el diablo hace hoy con los jóvenes
llevándolos a la desesperación, a la ruina, y la destrucción como personas y a
la misma muerte.
Hoy recuerda que una madre siempre está al lado de sus hijos, ayudándolos a
salir de donde han caído. Frente a este problema debes tener un amplio espíritu
de amor y comprensión, has todo lo que este a tu alcance, no escatimes ningún
esfuerzo para ello; busca rápidamente ayuda, sea en consejería pastoral,
profesionales, instituciones, grupos de autoayuda, y sobre todo enséñales el
camino de la vida que es Jesucristo nuestro Señor.
Recuerda mamá que tu amor y presencia dejan una huella en la vida de tus hijos
que nunca olvidarán; derrama sobre ellos el amor, la bondad, la paciencia, la
compasión, la misericordia, la justicia, la rectitud, y enséñales a amar a Dios,
guardar Su palabra y ponerla por obra, y serán benditos de Jehová y la
misericordia de Jehová permanecerán sobre ellos y sobre todas sus generaciones.
Juan 16:33 “ESTAS COSAS OS HE HABLADO, PARA QUE
EN MÍ TENGAÍS PAZ, EN EL MUNDO TENDRÉIS AFLICCIÓN; PERO CONFIAD, YO HE VENCIDO
AL MUNDO”.
Amada, espero que esta palabra de Dios llegue a tu corazón, y si estas pasando
por este problema, recuerda que tus hijos te necesitan; Dios está contigo, te
guiará y te ayudará para ser de gran bendición para ellos.
Que la bendición del Altísimo este sobre tu vida y tu familia. Amén.