Aunque no de perfecto corazón
2
Crónicas 25:1-2; 5-14
INTRODUCCIÓN
En
el libro de Crónicas encontramos las experiencias de
los reyes, sacerdotes y profetas de Israel y Judá.
En este pasaje en particular hallamos la historia de
Amasías, rey de Judá, hijo del rey Joás que había quebrantado
su pacto con Dios. Amasías, según este pasaje "hizo
lo recto ante los ojos de Jehová", es decir que
era un siervo de Dios, que vivía bajo su santa voluntad
y se guiaba por su ley; pero el mismo versículo hace
una funesta aclaración: "aunque no de perfecto
corazón". De la experiencia de este rey encontramos
las razones que el Señor nos da en su Palabra para
obtener y vivir la "perfección de corazón".
1)
Porque Dios la demanda de nuestras vidas
a)
De este pasaje sacamos que Dios pide de nosotros la
perfección. Pero ¿la pide sólo aquí? ¿No es mucho pedir
de una raza tan imperfecta como la nuestra? ¿A qué perfección
se referirá? Bien, la Palabra de Dios nos detalla esta
demanda de perfección en varios lugares:
Yo
soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto" (Génesis
17:1) Perfecto serás delante de Jehová tu Dios" (Deuteronomio
18:13) Sed pues vosotros perfectos así como vuestro
Padre que está en los cielos es perfecto" (Mateo
5:48) b) Si Él nos la exige, no es algo inalcanzable
e imposible de obtener; no se refiere a la capacidad
de no cometer errores y hacer todas las cosas perfectas;
ya que nuestra naturaleza humana es sumamente falible
y propensa a las equivocaciones. Esta perfección implica:
El
cesamiento del poder del pecado en nuestras vidas (Ezequiel
36:25; Romanos 6:6) Llenura y dirección del Espíritu
Santo en la vida 2) Porque no basta sólo la conversión
en la vida cristiana
a)
El pasaje da algunas reseñas de Amasías que lo podríamos
comparar con un cristiano de ahora:
"Hizo
lo recto ante los ojos de Jehová" vs.2 "Obedecía
los mandatos de la Palabra de Dios" vs.3-4 "Escuchaba
y obedecía a los mensajeros de Dios" vs.7-10 b)
Pero esto no bastó, ya que no había permitido que Dios
perfeccionara su corazón.
3)
Porque terminamos fracasando en la vida cristiana
a)
Como la perfección de corazón implica una entrega completa
de nuestro ser a Dios en el altar; si esta no se realiza,
volveremos con mucha prisa al pecado (2 Pedro 2:20-22)
b)
La entrega a medias del corazón de Amasías a Dios,
produjo una estrepitosa caída al pecado y la rebelión
contra el Señor.
Conclusión:
El
fracaso de Amasías fue su corazón no perfecto. Le animo
a tomar su experiencia como ejemplo y buscar del Señor
la perfección de corazón que el desea de usted.