El libro de Daniel
INTRODUCCIÓN
Daniel
es uno de los profetas mayores. Los otros profetas mayores
son Isaías, Jeremías y Ezequiel. Se llaman
profetas mayores porque sus libros son de mayor extensión
en cuanto a profecías se refieren. Jeremías,
Ezequiel y Daniel son contemporáneos entre sí.
Las profecías de Daniel se basan en cuatro grandes
imperios del mundo. Babilonia, Medo-Persia, Grecia y
Roma y el reino eterno de Jesucristo. La tesis de Daniel
es que al final todos los reinos de los hombres quedarán
hechos polvo y sólo el reino de Jesucristo prevalecerá por
la eternidad (Daniel 2:44). Estas profecías abarcan
un período de setenta y dos años del 606
AC al 534 AC. Daniel profetiza durante los setenta años
del cautiverio de Israel en Babilonia. Jeremías
25:11 trata de estos setenta años de cautiverio.
Conviene observar que el libro de Daniel tiene que ver
en lo político, solo con las naciones gentiles;
y en lo religioso con Israel. El libro de Daniel pertenece
a lo que se conoce como literatura apocalíptica.
Esto es por cuanto se trata de una literatura dominada
por un sinnúmero de símbolos, tal como
ocurre con el Apocalipsis de Juan en el Nuevo Testamento.
Esto obliga a que se lo estudie con mucho cuidado y oración,
pues no hay otro libro en la Biblia, salvo, el Apocalipsis,
en el que se haya forzado tanto la verdad.
Capitulo
1
Los primeros dos versículos del libro de Daniel nos dan el
tiempo del cautiverio de Israel en Babilonia: "En el año
tercero del reinado de Joacín rey de Judá, vino
Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió. Y el
Señor entregó en sus manos a Joacín rey de Judá, y parte de
los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de
Sinar, a la casa de su Dios, y colocó los utensilios en la
casa del tesoro de su dios". Daniel 1:1-2 Que ellos estaban
cautivos en un mundo idólatra se puede notar en el cambio de
nombre que sufrieron Daniel y los otros tres jóvenes. Daniel
que significa "Dios es mi juez" fue cambiado por Belsasar
(el príncipe de Bel); Ananías, "amado del Señor", fue
cambiado a Sadrac (iluminado por el dios sol), Misael "quien
es como Dios", se llamaría en adelante, "quien es como venus";
Azarías, "El Señor es mi ayudador" fue cambiado a "abed Nego
(un siervo de Nego). Les cambiaron los nombres más no sus
corazones. Este capítulo interesa, además, por el testimonio
eficaz de estos cuatro jóvenes, Daniel, Sadrac, Mesac y Abed
Nego. Entre los cautivos que Nabucodonosor trajo de
Jerusalén se encontraban estos jóvenes valientes que no se
doblegaron a las aspiraciones idolátricas de dicho rey.
Antes bien, supieron guardarse en santidad y testificar, sin
avergonzarse, acerca de sus convicciones en el Dios de
Israel.
La razón por la cual estos jóvenes rechazaron la comida del
rey se debía a que ésta, primeramente, era ofrecida a los
ídolos "Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con
la porción de la comida del rey, ni con el vino que él
bebía; pidió por tanto al jefe de los eunucos que no se le
obligase a contaminarse". Daniel le propuso al jefe de los
eunucos que en lugar de la comida del rey, les diera a él y
a sus compañeros legumbres y agua durante diez días. Así se
hizo "Al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos
mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían
de la porción de la comida del rey" Daniel 1.15 La última
parte de este capítulo nos hace saber que Daniel llegó a
ocupar puestos de importancia hasta el primer año del rey
Ciro. Vivió hasta ver el regreso de su pueblo a Palestina.
Los libros de Esdras y Nehemías tratan de este regreso.
Daniel llegó a ser primer ministro en los imperios de
Babilonia y Medio Persa. Fue Daniel quien hizo ver al rey
Ciro profecías importantes en cuanto a la liberación de la
cautividad de Israel (Isaías 44:28; 45:1-6; Jeremías
25:8-14). Gran sorpresa le causó a Ciro ver su nombre en una
de estas profecías.
Capitulo
2
Estamos
ante el capítulo más interesante de toda
la profecía de Daniel. Este Capítulo constituye
el fundamento de todas las visiones de dicho profeta.
En este capítulo se escribe la Historia de antemano.
Historia que se relaciona con los grandes imperios del
mundo y con el establecimiento del reino de Jesucristo.
El Rey Nabucodonosor de Babilonia, después de
conquistar Jerusalén y extender su dominio por
todo el mundo deseaba saber cuál sería
el destino de su reino (Daniel2:29). Dios se lo muestra
por medio del sueño de la imagen. En el pasado,
por falta de las sagradas escrituras, Dios empleaba este
recurso, el de los sueños y visiones, para revelar
su voluntad, Hoy no es así. La única fuente
de revelación se encuentra tan solo en la Biblia.
Es a través de las sagradas escrituras que Dios,
hoy, le habla a todos los moradores de la tierra. Por
esta razón Jesucristo mandó a predicar
el evangelio por todo el mundo ( Mat. 28:19-20; Marcos
16:15-16). Nabucodonosor olvidó el sueño.
Por tal motivo convocó a todos los astrólogos
y sabios del palacio, quienes no pudieron explicarle
nada de lo revelado ni de su interpretación. Esto
demuestra, a la vez, que los astrólogos de todos
los tiempos no tienen el poder de interpretar el futuro
de nadie. Sólo Dios conoce nuestro porvenir. Pues
sólo Daniel, después de buscar a Dios en
oración, mostró al rey lo revelado y su
interpretación. ¿Qué es el contenido
del sueño? Nabucodonosor vio una imagen que tenía
una cabeza de oro puro; sus pechos y sus brazos, de plata;
su vientre y muslos, de bronce; sus piernas, de hierro;
sus pies en parte de barro cocido y en parte de hierro
(Daniel 2:32-33). Puede notarse la deterioración
de los metales de los cuales está hecha la imagen.
Nabucodonosor quedó asombrado al ver aquella grande
imagen, y se quedó contemplándola hasta
que una piedra fue cortada, con mano, e hirió a
la imagen en sus pies de hierro y barro cocido, y los
desmenuzó. Entonces fueron desmenuzados también
el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el
oro, y fueron como tamo de las era de verano, u se los
llevó el viento sin que de ellos quedara rastro
alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue
hecha un gran monte que llenó toda la tierra.
(Dan. 2:34-35).
La interpretación del sueño.
Daniel le hace ver al rey que cada parte de la imagen
representa un reino, el del propio rey (representado
por la cabeza de oro) y otros tres que vendrían.
Y que la piedra que hirió a la imagen, la cual
se convirtió en un gran monte, significa el establecimiento
del reino de Dios sobre la tierra (Dan.2:36-45). De acuerdo
con la historia el imperio Babilónico (600 A: C.-536 A:
C)- la cabeza de oro- fue sucedido por el imperio Medo-Persa
(536 A.C) el pecho y los brazos de plata. Después
vino el Imperio Griego-el vientre y los muslos de bronce-,
con Alejandro el Grande y sus cuatro divisiones, a la
muerte de Alejandro. El Imperio Griego se extiende desde
el 331 A.C al 146 A.C). Finalmente el imperio Griego
fue sucedido por el Imperio Romano (146 A.C al 476 D.C)-las
piernas de hierro, y los pies, en parte de hierro y en
parte de barro cocido-. Este Imperio sobrevivió en
la parte oriental, teniendo a Constantinopla como capital,
hasta 1.453 D.C. El reino de Jesucristo -la piedra que
hirió a la imagen, la cual se convirtió en
un gran monte que llenó toda la tierra- se estableció en
Jerusalén en los días del Imperio Romano,
en el Primer siglo. Y de ahí se ha venido extendiendo
por todo el mundo (Col. 1:6,23). Vea Daniel 2:44-45;
Mateo 16:19; Hebreos 12:28; Marcos 1:14,15; Col. 1:13,
4:11; 1 Corintios 15:24,25; Apoc. 1:9, 3:21. El cuarto
imperio, Roma, reaparece en Apocalipsis, representado
por la bestia del Capítulo 13, recurriendo a la
más cruel de las persecuciones en contra de la
iglesia del Señor.
Capitulo
3
La
adoración de la imagen de oro representa el esfuerzo
humano por llenar los corazones vacíos. El alma
tiene sed Dios, pero esta sed no debe confundirse con
la adoración de ídolos, sino que es sed
del Dios vivo (Sal. 42:2). Dios, el creador del hombre,
le ha estampado al hombre en sus entrañas “la
sed de Dios”; pero el hombre equivocando el camino
se ha entregado a la idolatría y a toda especie
de mal. Jesús le dijo a Ia mujer samaritana: “mas
el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed
jamás (Jn.4:14). Solo el verdadero Dios, a través
de la conversión en Cristo, podrá llenar
el vacío del alma. Nabucodonosor mandó construir
esta imagen y encontró muchos adoradores para
ella. Desde esos días hasta los nuestros encontramos
al falso adorador que va, en el culto de la cristiandad,
desde el liberalismo religioso hasta los extremistas.
Como se trataba de un culto muerto había que disimular
la falta de vitalidad echando mano a toda clase lujo
e instrumento de música. Así ocurre hoy
en el falso cristianismo. Hay iglesias que se dicen cristianas
y que se hacen llamar congregaciones avivadas, pero este
avivamiento lo es solo en la medida de su música
y otras añadiduras anti-bíblicas; quitado ese instrumentismo
no les quedaría nada, solo dejarían ver
su falta de fe y espiritualidad. La verdadera iglesia
de Cristo, desde los días de los apóstoles
al presente nunca ha necesitado la música instrumental
para su adoración al Señor. Tampoco ha
echado mano a otras añadiduras humanas para demostrar
su fe y vida en Dios; siempre se ha caracterizado, más
bien, por un culto sencillo que difiere en mucho de la
religión de Nabucodonosor y de la adoración
espúrea de la falsa cristiandad.
La iglesia de
Cristo no recibe la vida de la instrumentación
musicada. Su gozo y alegría provienen de su estrecha
relación con Jesucristo. Quitad los instrumentos
musicales a los falsos grupos de la cristiandad y veréis
en lo que se convierten. Se convierten en lo que son:
una religión muerta y sin fe. Los tres jóvenes
hebreos distinguen el verdadero culto del culto espúreo.
Por eso ellos no se inclinan a la imagen que mandó construir
el rey. Ellos sabían que esa era la religión del
Diablo y no se dejaron engañar, antes se expusieron
a sufrir la prueba del fuego. Así el verdadero
cristiano sabe distinguir la verdad del error y siempre
ha estado dispuesto a vivir y a defender esa verdad,
aunque sea pagando con su propia vida (Jud. 3). Vea Apocalipsis
13, donde Domiciano, el cruel perseguidor de los cristianos,
mandó construir, en su imperio (el romano), una
imagen para confundir con su culto a la iglesia del Señor.
En Daniel 3 es a Israel a quien Nabucodonosor trata de
confundir. En ambos casos, el Diablo empleó el
mismo instrumento de confusión: la idolatría.
Dios salva a los tres jóvenes hebreos del horno
de fuego. Conviene destacar que estos jóvenes
fueron rescatados a través de la tribulación.
En muchas ocasiones Dios obra así. Muchas veces él
libra de la tribulación a sus hijos; pero otras,
su salvación es a través de la tribulación.
Esto se hace necesario si tomamos en cuenta que las pruebas
muchas veces convienen para aumentar la fe y madurar
el carácter espiritual. Muchas veces la tribulación
llega hasta la misma muerte, haciéndose ésta
necesaria, pues esta es una buena manera de glorificar
a Dios. Los apóstoles fueron librados, por el
Señor, en más de una ocasión; pero
llegó el momento en el cual Dios dejó que
los mataran.
El rey Nabucodonosor bendice al Dios de
Sadrac, Mesac y Abed-nego. Uno de los objetos de las
adversidades es el de testificar acerca de nuestra fe
y convicción en el Señor. Así les ocurrió a
estos tres jóvenes. Nabucodonosor quedó asombrado
al ver que dentro del horno había cuatro varones
y no solo los tres que él había mandado arrojar;
y vio que el cuarto se parecía al Hijo de Dios. Si no
hubiera ocurrido esta prueba, jamás el rey habría
reconocido el poder del Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego “Entonces
Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de
Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y Iibró a sus siervos que confiaron en él,
y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus
cuerpos antes que servir y adorar a otro Dios que su
Dios”(Dan. 3:28).
Capitulo
4
A diferencia
de su primer sueño, Nabucodonosor no olvidó este
sueño, sino que pudo declarárselo a Daniel
en todos sus detalles. Y Daniel procede a darle su correcta
interpretación. Al terminar Nabucodonosor el relato,
Daniel “quedo atónito casi una hora, y sus
pensamientos lo turbaban” (Dan. 4:19). Después
de que Daniel le interpreta el sueño al rey, le
pide que se arrepienta y se las arregle con Dios quien
podría tener misericordia para con el. Pero a
causa de su orgullo el rey puso oídos sordos a
la exhortación de Daniel. Por esta razón
doce meses después, Nabucodonosor fue herido de
una enfermedad mental e imaginándose bestia estaba
con los animales. Todo esto durante “siete tiempos”,
al cabo de los cuales recobró el juicio y fue
restituido a su reino. En este sueño el reino
de Nabucodonosor está tipificado por el “gran árbol”.
En otras escrituras el árbol es símbolo
del hombre poderoso (Ez. 31:3). El árbol fue cortado
(Dan. 4:23) pero la cepa de sus raíces fue dejada en
tierra para que retoñara nuevamente después
de siete tiempos. Se profetiza, así, la recuperación
de Nabucodonosor y la reconquista de su reino después
de pasados los siete tiempos. La caída del rey
de Babilonia solo puede ser comparable con la caída
de Satanás (Isaías 14:12-15). Leemos en Proverbios: “Antes
del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída
la altivez de espíritu”(Prov. 16:18). Vea Daniel
4:29-32.
Capitulo
5
La
fiesta impía de Belsasar y la escritura en la
pared, la cual amonesta al malvado rey, ocurren en la
misma noche en que cayó Babilonia. Daniel había
profetizado la caída de Babilonia, con los pechos
y los brazos de plata de la imagen que vio Nabucodonosor
en su sueño. Ahora todavía Daniel vive
para ver esa caída. Ya han pasado sesenta y ocho
años de la cautividad de Israel en Babilonia.
Otros profetas ya habían predicho que la toma
de Babilonia sería por parte de los medos (Isaías
13:17; Jeremías 51:11, 28). En esta ocasión
también se le pidió a Daniel interpretar,
pero ahora no se trataba de un sueño sino de una
escritura en la pared que estaba frente al candelabro
(Dan. 5:5). Los arqueólogos de nuestros días
ya han descubierto los cimientos de esta misma pared.
Historiadores como Jenofonte, Herodoto y Beroso narran
que la caída de Babilonia ocurrió con el
secamiento del Río Eufrates: “Ciro desvió el
Eufrates a un nuevo lecho, y guiado por dos desertores,
marchó por el lecho seco dentro de la ciudad,
mientras los babilonios se embriagaban en una fiesta
de sus dioses". Así fue como los Medo Persas
tomaron Babilonia sin ninguna batalla. El secamiento
del Eufrates ya había sido profetizado por Jeremías
(Jeremías 51:36). Darío el medo reinó en
Babilonia hasta que Ciro asumió el poder (Daniel
5:31; 6:28; 9:1). Versículos 25-28. “Mene,
Mene, Tekel, Upharsin”. “Mene”significa “número”y “Tekel”significa “peso”(hay
así una alusión al dinero que es contado
y pesado). “Upharsin”significa “roto,
dividido”. Daniel con la ayuda de Dios aclaró el
mensaje. A Belsasar es dicho que los días de su
reino habían sido contados y que ya había corrido
su curso, que había sido puesto en la balanza
de Dios y había sido hallado falto; y que su reino,
además, había sido roto y entregado a los medos
y persas, quienes ya estaban a las puertas bajo la jefatura
de Ciro. Hoy, Dios, no se manifiesta mediante este recurso.
Dios habla a gobernantes y gobernados, solo, a través
de la Biblia, la cual es la ley del reino de Jesucristo.
Y cada uno sabrá si al ser puesto en la balanza
de Dios es hallado falto.
Capitulo
6
Ya
ha caído Babilonia (la cabeza de oro); ahora nos
encontramos en el reino de los medo-persas (el pecho
y los brazos de plata). Quizá coma gratitud par
haber profetizado la caída de Babilonia y la toma
de poder por parte de los medo-persas, Darío constituye
a Daniel tercer señor en su reino (Dan. 6:2).
Como Daríoa pensaba poner a Daniel sobre todo
el reino (Dan. 6:3), porque en él había
espíritu superior, entonces los sátrapas
y gobernadores buscaban ocasión contra Daniel
en lo relacionado Con la ley del reino (Dan. 6:4). Mas
no podían hallar ocasión alguna o falta,
porque él era fiel, y ningún vicio a falta fueron
hallados en él. ‘Entonces dijeron aquellas
hombres: no hallaremos contra este Daniel ocasión
alguna para acusarle, sino la hallamos contra él
en relación con la ley de su Dios (Dan. 6:5).
!Que testimonio para los hijos de Dios de todos los tiempos!
También, en nuestros días, el Señor
quiere que seamos luz en el mundo entenebrecido; de otra
manera ¿cómo podríamos tener éxito
en la predicación del evangelio?.
Para hacer caer
a Daniel en desgracia sus enemigos pidieron al rey promulgar
un edicto real para que ninguna persona en el reino de Dario pudiera elevar oraciones a su dios en el espacio
de treinta días; y el que desobedeciera fuera
echado en el foso de los leones. Darío firmó el
edicto y la prohibición. Bien sabían los enemigos
de Daniel que éste no obedecería tal edicto,
pues sabían que Daniel era un hombre de oración
y fiel a su Dios, pues tres veces al día se postraba
ante su Dios, con las ventanas abiertas, las cuales daban
hacia Jerusalén. La razón por la cual Daniel
disponía orar así la encontrarnos en 2 Crónicas
6:36-39; Salmo 122:6; Salmo 137:5-6. Ya firmado el decreto,
y aun sabiéndolo Daniel, entró en su casa
y oraba como era su costumbre. !Maravilloso ejemplo!
Fue así como Dario ordenó echar a Daniel
en el foso de los leones. ¿No podría Dios
salvar a Daniel de la boca de los leones? ¿No
había librado el mismo Dios a Sadrac, Mesac y
Abed-nego de las llamas del horno? Quizá Daniel
razonara de esta manera, pero si su final había
llegado él lo aceptaría gustosamente, ¿pues
qué más honor que morir por la causa del
Altísimo? Y fue así como Dios envió a
su ángel para cerrar la boca de los leones con el fin
de que Daniel no recibiera daño. El valor de este
mensaje es doble: Daniel sirve como ejemplo de fe y oración.
Pero también su historia nos convence de que Dios,
el Señor, También nos puede librar de las
garras del león rugiente (1 Pedro 5:8).
Capitulo
7
Estamos
en el primer año de reinado del rey Belsasar,
año 553 A. C.. Dios le muestra a Daniel el destino
de Israel en tiempo de estos imperios, a través
de sueños y visiones. ‘Los cuatro vientos
del cielo combatían en el gran mar.”en el
discurso apocalíptico el “viento”es
usado para significar la acción de Dios. Vea Juan
3:3-8; Apocalipsis 7:1; Isaías 9:6. Como el viento
es invisible pero afecta las cosas, así Dios es
invisible pero ejerce acción sobre las cosas del
universo. El mar es figura de las naciones en guerra.
Vea Isaías 17:12-13. Observe que las cuatro bestias e
este capítulo, cada una surge después de
una tormenta que se desata en el mar. Cada una de las
bestias tipifica un reino de poder mundial, los mismos
reinos que vimos en la imagen del capítulo dos
de Daniel: Babilonia, Medo-Persia, Grecia y roma. Como
el mar tipifica a las naciones en guerra, descubrimos
así que cada reino anuncia una guerra de carácter
mundial. La Primera Bestia. el león con alas de águila
es Babilonia. E1 hecho histórico es presentado
aquí en lenguaje apocalíptico. Las alas
significan el rápido progreso de este poderoso
imperio. Así como el águila es la reina de las
aves y el león el rey de la selva, Babilonia era
Ia reina de las naciones. La segunda bestia: el oso con
las tres costillas en su boca y con un lado más
alto que el otro es Medo-Persia, sucesora de Babilonia.
El lado más alto significa el dominio del elemento
persa sobre el medo (Dan. 8:3, 20).
El oso es un animal
fuerte que aplasta fácilmente su presa. Así eran
los medo-persas. Sus batallas no eran ganadas por estrategia
sino con la fuerza de sus enormes masas de soldados.
Se dice que Jerjes comandaba un ejercito de casi
tres millones de soldados. La tercera bestia: el leopardo
de cuatro cabezas es el Imperio Griego, el cual después
de la muerte de Alejandro se dividió en cuatro
porciones: Egipto, Siria, Macedonia y Asia Menor. El
leopardo es bien significativo en la representación
de Grecia, que bajo Alejandro el Grande (del 334 al-
331 A.C.) logró aplastar, con gran facilidad,
al imperio de los medo-persas. La cuarta bestia, indescriptible,
es Roma. Los diez cuernos son diez reyes (Dan. 8:24).
Muy bien puede tratarse de estos diez gobernantes romanos:
Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio, Nerón,
Galba, Otho, Vitellio, Vespaciano y Tito. Algunos piensan
que los diez cuernos son solo una figura que representa
el “poder completo”. Pero si el cuerno pequeño
(el undécimo) es un individuo, entonces tenemos
que aceptar que los diez cuernos también significan diez
reyes. El cuerno pequeño del versículo 24 es Domiciano
quien fue el undécimo emperador en gobernar a
Roma, 81 - 96 ).C. Domiciano fue el más cruel
de los enemigos que los santos hayan tenido. Sus implacables
persecuciones fueron contra judíos y cristianos.
Se hacía llamar Deus et Dominus (Dios y Señor).
También reclamaba adoración de sus súbditos.
;este malvado gobernante es la bestia identificada en
el Apocalipsis con el número seiscientos sesenta
y seis.
Capitulo
8
El
tercer año del rey Belsasar fue en el 550 A. C.
Este es el año de la fiesta blasfema y el de la
caída de Babilonia. Daniel recibe en Susan, capital
del reino, nuevas revelaciones tocante al futuro de los
reinos mundiales. Susan, capital de Medio-Persia, es
en donde vivió Nehemías y en donde ocurre
la historia de Ester. Esta visión trata de la
lucha entre los Medo-Persas y Grecia. Los medo-persas
han sido tipificados por el pecho y los brazos de plata
de la imagen (Dan. cap. 2) y por la segunda bestia del
capítulo 7; Grecia, por el vientre y los muslos
de bronce de la imagen y por la tercera bestia (el leopardo).
En esta visión los medo-persas están tipificados
por un carnero; y Grecia, por un macho cabrío. “El
cuerno notable”del macho cabrío es Alejandro
el Grande. El ejército de Alejandro derrotó con
suma rapidez a los medo-persas; y fue así como
quebró sus dos cuernos de poder. De esta manera
el Imperio Griego llegó a ser una potencia mundial,
hasta la muerte de Alejandro, que fue cuando se dividió en
cuatro porciones: Egipto, Siria, Macedonia y Asia Menor. “El
cuerno pequeño”del macho cabrío es
Antíoco IV Epifanes, de Siria: “Y el macho
cabrío se engrandeció sobremanera; pero
estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado,
y en su lugar salieron otros cuatro cuernos notables
hacia los cuatro vientos del cielo. Y de uno de ellos
salió un cuerno pequeño, que creció mucho
al sur, y al oriente, y hacia la tierra gloriosa”(Dan.
8:8-9). Por la Historia sabemos que Antíoco IV
Epifanes, empezando en el año 170 A. C., fue el
cruel opresor de Israel. La Historia de Antíoco
IV Epifanes y su persecución de judíos
en Palestina (la más gloriosa de las tierras)
la encontramos en los libros 1 y 2 de los macabeos. Entre
los años 170 - 167 A. C. hubo una espantosa carnicería
en Palestina. En diciembre 168-7 A. C. fue saqueado el
templo y hubo toda clase de abominadores. Una imagen
de Dionisio llenó el lugar. El diálogo
de los dos santos. “Entonces oí a un santo
que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel
que hablaba: ¿hasta cuándo durará la
visión del continuo sacrificio, y la prevaricación
asoladora entregando el santuario y el ejército
para ser pisoteados? Y el dijo: Hasta dos mil trescientas
tardes y mañanas; luego el santuario será purificado”(Dan.
8:13-14). Los dos mil trescientos días equivalen
a los siete años que duró la opresión
de Antíoco Epifanes. Fue Judas Macabeo y sus hombres
que al fin lograron vencer a Antíoco Epifanes
y echarlo de Palestina. Inmediatamente procedieron a
purificar el santuario y revivieron el verdadero culto
del Altísimo.
Capitulo
9
En
este capítulo nos encontramos a Daniel indagando
nuevamente acerca del futuro de Israel. Por eso el se
dedicó al estudio de las Escrituras y a la oración.
Las escrituras con las que contaba Daniel eran el Pentateuco,
los Salmos, Isaías, Jeremías, Ezequiel,
Miqueas, Joel, Abdías y Amós. Fue así como él
pudo leer Jeremías 25:11 29:10 darse cuenta de
que la cautividad de Israel en Babilonia sería
un período de setenta años, los cuales
ya estaban tocando a su fin. Ciro da el decreto para
que Israel regrese a su tierra (Esdras 1:1-4; 2 Cron.
36:23). Las setenta semanas. Para la interpretación
de estas setenta semanas hay dos puntos de vista: uno
cronológico otro simbólico. Las setenta
semanas determinan el estado y promesas para Israel hasta
el tiempo del fin. Punto de vista cronológico:
El texto dice (Dan. 9:25) que desde el mandamiento para
reconstruir Jerusalén hasta el Mesías hay
sesenta y nueve semanas que equivaldrían a 483
años. Sumando 483 años a 458 A.C. se llega
al 26 A.D. Esta es la fecha cuando Jesús fue bautizado
y comenzó su ministerio público. También
el texto refiere (Dan. 9:27) que a la mitad de la semana
(tres años y medio) se Le quitaría La vida
al Mesías, expiaría la iniquidad y traería
La justicia de los siglos (Dan. 9:24, 26, 27).
Esta interpretación
podría bosquejarse así: Decreto Bautismo Muerte de Jesús del
Mesías 483 años; 7 años (69 semanas)
458 A.C. En la mitad de la semana La interpretación
simbólica a la cual nosotros nos acogemos es como
sigue: El numero “7”en la literatura bíblica
y mayormente en La apocalíptica se usa
para expresiones simbólicas. El numero “7”está asociado
con significados de plenitud y perfección. Así las setenta semanas deben de significar el plan perfecto
para Israel. En Números 11:16-30 encontramos a “70”ancianos
que representan el pueblo. En Ezequiel 8:11 “70”representa
La completa corrupción de la nación. En
Zacarías 4:10 el numero “7”son
Los ojos de Jehová. En Apocalipsis nos encontramos
con siete iglesias, siete cuernos, siete candeleros,
siete ojos, siete lámparas, siete sellos, siete
trompetas, etc. El perdón perfecto Jesús lo refiere
a través “setenta veces siete”(Mat.
18:21). Por estas razones, setenta semanas de Daniel
9 deben significar el plan perfecto que Dios se propone
llevar a cabo en cuanto a su pueblo Israel. El plan perfecto
de las setenta semanas (Dan. 9:25-27) incluye: 1) Restaurar
y edificar a Jerusalén, 2) terminar la prevaricaci6n,
3) poner fin al pecado, 4) expiar la iniquidad, traer
la justicia perdurable, 6) sellar la visión y la profecía,
7) ungir al Santo de los Santos, 8) quitar la vida al
Mesías, 9) confirmar el pacto con muchos, 10)
Destruir la ciudad y el santuario, 11) hacer cesar el
sacrificio y la ofrenda, 12) venir el desolador. Todo
esto se cumplió desde la salida de la orden parar
restaurar y edificar a Jerusalén (458 A.C.) hasta
la destrucción de Jerusalén por el ejército
Tito y Vespaciano en el año 70 A. D. Vea los siguientes
pasajes: Mat. 23:32; 1 Tes. 2:16; Heb. 10:12; Rom. 5:6-10;
Cor. 5:17; Heb. 2:17; 1 Cor. 1:30; 2 Cor. 5:21; Jer.
23:5 Heb. 1:1-2; Juan 16:13; Rom. 11:7-12; Isaías 61:1;
Luc.4:18; 1 Cor. 3:16; 6:19; Ef. 2:20; Mat. 26:28; Jer.
31:31; Col. 2:14-17; Ef. 2:14-15.
Capítulos
10-12
Esta
es la ultima visión de Daniel. Fue dada dos
años después del regreso de los judíos
a Palestina (534 A. C.). Capitulo diez. En este capítulo
Dios muestra a Daniel conflictos del mundo metafísico
(lo que va más allá de lo físico),
luchas entre seres espirituales, buenos y malos, en e1
esfuerzo por controlar el destino de las naciones. Algunos
de ellos como protectores del pueblo de Dios. Miguel
es el ángel guardián de Israel. Grecia tenia su
propio ángel (Dan. ):20); también, Persia
(Dan. 10:13, 20) Una de las tareas angelicales era ayudar
a Israel en su regreso a Palestina. siglos después,
en Apocalipsis, aparece Miguel y sus aliados angelicales
luchando contra Satanás y los suyos. El Apóstol Pablo en Efesios 6:12 advierte a los cristianos sobre
los poderes del mundo invisible. Los ángeles del Señor
participaron en el nacimiento de Jesucristo. En Mateo
4:11 aparecen los ángeles sirviéndole al Señor.
Capítulo once. Ya habíamos visto como el
Imperio Griego fundado por Alejandro el Grande en el
año 331 A. C. se dividió en cuatro: Egipto,
Siria, Asia Menor y Macedonia. En este capítulo “los
reyes del norte”son los reyes de Siria, y los reyes
del sur son los reyes de Egipto. El capítulo 11
es la historia de estos reyes escrita de antemano. “Tres
reyes en Persia”(2): Ciro, Cambises y Dario Histapes. “El
cuarto”es Jerjes, el más rico y poderoso
de los reyes persas. “Se levantará un rey
valiente”(3): Alejandro el Grande. Su reino, a
su muerte, sería dividido en cuatro. “El
rey del mediodía”(5) es Tolomeo I de Egipto. “Uno
de sus príncipes será más fuerte
que él, y se hará más poderoso”.
Este príncipe es Seleuco Nicator, el más
poderoso de los sucesores de Alejandro. Se hizo rey de
Siria. “La hija del rey del sur”es Bernice,
hija de Tolomeo II, se casó con Antíoco
II y fue asesinada. “El renuevo de sus raíces”(7)
es Tolomeo III, hermano de Bernice. Invadió Siria
como represalia, y venció. “Los hijos de
aquel se airarán”(10). Se refiere a Seleuco
II y a Antioco el Grande. “El rey del sur peleará contra
el rey del norte”(11). Hace referencia a la derrota
que sufrió Antíoco de parte del rey de
Egipto (16). “El hombre despreciable”(21-35)
es Antíoco IV Epifanes, “el cuerno pequeño”de
Daniel 8:9. Subió al trono mediante traición.
Con ardides se apoderó de Egipto. Atacó a Jerusalén. Mató ochenta mil judíos,
tomó cuarenta mil y vendió como esclavos
a otros cuarenta mil. Profanó el templo de la
Santa Ciudad y hasta llegó a sacrificar un puerco
en el lugar Santísimo. Los versículos 36-45
tratan de los hechos de Antíoco IV Epifanes.
Capitulo
doce. “En aquel tiempo”(1). ¿A qué tiempo
se refiere? Se trata del tiempo en el cual Roma habrá establecido
su autoridad en Palestina. ¿Y por qué se
levanta Miguel? Para guardar a los hijos de Dios, pues
su principal encargo es guardar a los hijos de Israel. “Y
será tiempo de angustia, cual nunca fue desde
que hubo gente hasta entonces”. Este sería
el tiempo cuando Roma hubiera establecido su autoridad
en Judea. Es la lucha entre judíos romanos en
el siglo primero. Vea las palabras de Jesucristo en Mateo
24:21: “Porque habrá entonces gran tribulación,
cual no la habido desde el principio del mundo hasta
ahora, ni Ia habrá”. Así se expresaba
Jesucristo para describir el terrible conflicto que sucedería
en Israel a causa la invasión de los romanos en
el año 70 D. C. Observe Mateo 24:34: “De
cierto os digo, que no pasará esta generación
hasta que todo esto acontezca”. Esto significa
que los hechos tan dolorosos tendrían lugar en
tiempo de los apóstoles. “Pero en aquel
tiempo será liberado tu pueblo, todos los que
se hallen escritos en el libro”. ¿Cual libro?
El libro de la vida. El libro en el cual están
escritos todos los nombres de los que aman al Señor.
Vea Malaquías 3:16; Lucas 4:3. Son los nombres
de los salvos (Luc. 10:20).
Este pasaje (Dan. 12:1) no
sugiere que los salvos no sufrirían (Ez. 21:3-4).
Siempre ha sido así: algunos son salvos de la
tribulación; otros, a través de la tribulación. ‘Y
muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán
despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza
y confusión perpetua”(2). Este es cuadro
de resurrección. Pero no se trata de la resurrección
general, cuando resucitarán todos los hijos de
Dios, a la segunda venida del Señor Jesucristo.
Esta resurrección solo trata la redención
de Israel, de la esclavitud nacional. Es el rescate de
esa nación del dominio de Roma. Es el retorno
del reino a uno de la familia de David. Es la llegada
del Mesías para hacer libre a esa nación.
Vea Ezequiel 37:12-13. Esta es una redención del
opresor, la cual es llamada, por el mismo Señor,
una resurrección. Con la caída de Israel
en el año 586 A. C. Dios empezó a regir
a Israel a través de extranjeros. Esto continuaría
hasta la venida del reino del Mesías. En este
reino Dios retornaría la soberanía de Israel
a manos de un descendiente de David: Jesucristo. En este
tiempo el Mesías tomaría control del mundo
y extendería su autoridad sobre todas las naciones
(Sal. 2:7-9). Así los Judíos quedarían libres
del dominio de las naciones gentiles. Esta es la historia
de Ezequiel 37 con Daniel 12:2. Los 1290 días
y otras cifras que aparecen en este capítulo se
refieren al límite del poder del opresor. Esto
querría decir que el opresor actuaría hasta
donde y hasta cuando Dios se lo permitiera. “Aumentará la
ciencia”. Ciencia quiere decir conocimiento. Y
así fue. Con la venida del Mesías Dios
aumentó el conocimiento de las verdades espirituales.
Un error sería creer que esta “ciencia”se
refiere a la ciencia secular. En Corintios 12:8 se incluye
a la “ciencia”entre los distintos dones del espíritu
Santo. En Génesis 2:9: “el árbol
de la ciencia del bien y del mal”. En Números 24:16: “El que sabe la ciencia del
Altísimo”.
En Lucas 11:52: “Porque habéis quitado la
llave de ha ciencia”.